Los Misterios de Gibraltar

Posted in Uncategorized on junio 26, 2009 by dimensioncero

Gibraltar siempre fue un lugar simbólico y emblemático, ahora los sitios más representativos están envueltos por una ola de gran misterio.

           Gibraltar es un próspero territorio británico de ultramar, desde que la historia da cuenta de su existencia, los misterios han rodeado sus tierras. Se cree que este territorio servía como orientación para llegar a la mítica ciudad perdida de La Atlántida, según la interpretación de la mitología griega, por lo que ha sido paso obligatorio para muchas personas que se sienten atraídas por su historia y misterios.

En la actualidad los misterios siguen apareciendo en distintos lugares donde investigadores de todo lugar llegan para recoger pruebas de la actividad paranormal que se desarrolla. Se habla de la presencia de fantasmas, iglesias encantadas, cementerios con espíritus deambulando el lugar y otros más.

 – Aparición del fantasma de una monja, que según la historia fue ajusticiada en el lugar por el Santo Oficio y aparece ante la atónita mirada de los visitantes y desaparece rápidamente sin dejar la posibilidad de seguirla. Otras personas afirman haberla visto arrodillada haciendo oraciones.

– Se escuchan voces extrañas cuyo origen es desconocido.
 
 
 

– Se han logrado captar psicofonías dentro de las instalaciones de la iglesia.

Cementerio de Trafalgar (Trafalgar Cementery).
 

El cementerio de Gibraltar situado al sur de la ciudad guarda misteriosas historias de magia y misterio que no tienen explicación, aquí algunas:

 – Aparece una mujer en las noches para dejar flores a una tumba, cuando alguien se le acerca o le habla, simplemente desaparece frente a los ojos de quien la esté mirando.
 
– Los espectros de dos niños aparecen cerca de los árboles.

 

Parson´s Logde

 

 

 

 

Es una antigua fortaleza militar donde se ha dado cuenta de extrañas voces y apariciones, incluso los investigadores han logrado tener intereses psicofonías que no dejan lugar a dudas.

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El Parador de Cardona y sus habitantes fantasmas

Posted in Historias on junio 9, 2009 by dimensioncero

cardona baja

El hermoso castillo del Parador de Cardona, tiene más de 1000 años de haber sido construido, existe desde al siglo IX y ocupa la cima de un cerro que tiene 154 metros de altura, se visualiza majestuoso desde lejos.

El castillo fue el hogar de los duques de Cardona, en el año 1976 se tomó la decisión de reconstruirlo para convertirlo en un parador a ser visitado por muchos turistas del país y de todo el mundo.

Fue en estas circunstancias que se empieza a desarrollar el misterio cuando varios trabajadores empiezan a informar que son testigos de la presencia de un fantasma o ente sobrenatural que los llenaba de miedo.

Pero los hechos extraños continuaban y no solo eran seres fantasmales, sino que habían otros fenómenos como ruido extraños, voces, golpes y sentimientos de miedo terror que llenaban a sus ocasionales visitantes.

Otros han visto a una bella doncella salir por las noches y lamentarse entre sollozos de alguna desgracia, ella viste ropas medievales tal como correspondería a alguna joven de la época, otros han visto un caballero vestido también con ropas de aquella época.

Los fenómenos se concentraban específicamente en una sola habitación, la 712. En estos aposentos todos los visitantes y trabajadores del majestuoso lugar, fueron testigos de excepción de los acontecimientos.

Tal es el convencimiento incluso de los que allí trabajan, que en esa zona los trabajadores tienen permiso para subir siempre en compañía y nunca hacerlo solos.

La historia castillo del Parador de Cardona
se remonta a muchos años atrás donde sus paredes fueron mudos testigos de muchos asesinatos y torturas de prisioneros quienes habría dejando su dolor impregnado en sus paredes.

La habitación 712 nunca se alquila a los visitantes, salvo, pedido expreso y con alguna razón justificada, por ejemplo cuando se desea estudiar los hechos paranormales que suceden. Los administradores del lugar hacen saber a los solicitantes del riesgo que están corriendo y no se responsabilizan de las consecuencias que puedan surgir de estar en la habitación prohibida.

Si te atreves a visitar este hermoso castillo y deseas entrar en esta habitación del terror, te recomendamos que no lo hagas solo, y será una noche inolvidable.

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Carretera de la muerte

Posted in Historias on junio 9, 2009 by dimensioncero

Una fuerza sobrenatural hace perder el control!.

Bastaba pasar por el kilómetro 239 de la carretera y una fuerza misteriosa tomaba el control de los coches haciéndoles perder el control.

La carretera del misterio o carretera de la muerte se ubica en Alemania, une las ciudades de Bremen y Bremerhaven, fue puesta al servicio de la comunidad en el año 1929 en que fue inaugurada.

Era una carretera moderna bien señalizada y todos se mostraban conformes con la obra pública porque permitía una mejor comunicación entre estas ciudades y se podía llegar en menos tiempo.

Pero esta alegría no duró mucho porque empezaron a ocurrir cosas extrañas en el trayecto recién inaugurado, accidentes que aparentemente no tenían explicación, de pronto sumaron más de cien accidentes extraños y lo más curioso que los hechos siempre sucedían en el kilómetro 239.

No tardó en correr la noticia y algunos curiosos llegaban para conocer que sucedía en este lugar, la policía empezó a realizar una investigación minuciosa de los acontecimientos, fueron entrevistados uno a uno los que sobrevivieron a los accidentes.

Todos en su declaración coincidían en afirmar que al pasar por el kilómetro 239, una fuerza poderosa tomaba el control de sus vehículos, que luchaban para mantener el control, pero era imposible.

Esta fuerza misteriosa sacaba el vehículo de la carretera y eran arrojados lejos poniendo en grave peligro sus vidas. En alguna ocasión, llegaban a ser casi diez accidentados por día. Las autoridades no podían ignorar lo que pasaba, pero no lograban encontrarle una explicación coherente o científica de los acontecimientos.

En este contexto se buscó una opinión de un experto en temas paranormales, Carl Wehrs a quien se le conocía por ser un prestigioso adivino. Wehrs luego de una visita al lugar y una sesión especial, concluyó que el misterio de aquella fuerza poderosa estaba debajo de sus pies.

Afirmó que un río subterráneo pasaba debajo de la carretera justo en ese tramo y producía una corriente magnética capaz de provocar los accidentes que venían ocurriendo.

Se procedió a realizar una prueba de magnetismo y resultó positiva, en tal sentido a sugerencia del adivino se enterró junto a la carretera una caja con piezas de cobre, con la finalidad de desviar el magnetismo y evitar los accidentes.

Durante el tiempo que la caja permaneció enterrada, nada sucedió, tan luego fue desenterrada los accidentes volvieron a ocurrir.

Desde ese día, nuevamente el adivino y las autoridades enterraron la caja con piezas de cobre la cual está hasta el día de hoy y nunca se volvió a saber de accidente alguno en el kilómetro 239.

carretera

Sin embargo algunas personas afirmaron que podría ser una fuerza maligna que predomina en el lugar y que esa misteriosa caja contiene un conjuro y secretos para detenerla.

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Crónica (Psicomanteum)

Posted in Historias on junio 9, 2009 by dimensioncero

Hablando con muertos

Hace algún tiempo, cuando el doctor Raymond Moody, el famoso psiquiatra americano autor del best-seller Vida después de la Vida, me contó en la habitación de un hotel canadiense, en presencia de un atónito Fernando Sánchez Dragó, que se le había aparecido su abuela, muerta hace años, y que había pasado horas «hablando» con ella en el salón de su propia casa. No supe qué decir. Después, añadió que muchas otras personas habían tenido experiencias semejantes y que, en teoría, cualquiera que se lo propusiese podría llegar a comunicarse con sus seres queridos muertos, siguiendo el método que había diseñado tras estudiar las prácticas utilizadas por los griegos en tiempos anteriores a Cristo.

Mientras le escuchaba, pensaba en qué habría podido inducir a un hombre de su peso científico e intelectual a adentrarse en un territorio tan sagrado como el de los muertos, tradicional monopolio de las religiones.

Pareciendo adivinar mi pensamiento, el doctor Moody me dijo entonces que, releyendo La Odisea, se dio cuenta de que en la antigua Grecia la inducción de visiones de seres muertos era una práctica común que se realizaba en un lugar denominado «Oráculo de los Muertos».

«Plutarco ya menciona estas prácticas que, a mi juicio, tuvieron lugar durante un periodo histórico superior a 1.500 años. Mi investigación me llevó a la conclusión de que las superficies pulidas, metales, espejos, agua e, incluso, la sangre de los sacrificios han sido ancestralmente empleados en numerosas culturas para inducir visiones de genios o espíritus».


«Personajes tan notables como Edison, Darwin, Dickens, Edgar Allan Poe, George Sand o Abraham Lincoln emplearon este método con éxito», continuó el doctor. «Por ello decidí reproducir las antiguas técnicas y ver qué pasaba. Más del 50% de las personas que se han sometido a mi método ha tenido visiones de los seres que quería. En todos lo casos, los pacientes relatan que tenían la absoluta certeza de que su presencia era reconocida por los aparecidos, cuya imagen tenía todo el aspecto de ser real: era tridimensional, de tamaño y colores naturales y aparecía muy vívida».

¿Existió realmente un lugar así, donde, según se cuenta, acudían las gentes acomodadas a establecer contacto con sus seres queridos desaparecidos?, Si se dan por ciertas las referencias literarias, esta práctica fue muy común durante más de 1.000 años. Sin embargo, los detractores de la idea han sido numerosos a lo largo de la historia, hasta que en 1958 el arqueólogo griego Satiris Dakaris halló las ruinas del famoso Oráculo en la ciudad de Epiro, junto al Mar Adriático, en una colina sobre la que había sido construida una iglesia, cuyos cimientos habían hundido en parte la bóveda del subterráneo que albergaba la antigua Institución.

El complejo subterráneo incluía unos pasajes laberínticos por los que el sujeto, al parecer, vagaba veintinueve días antes de acceder al psicomanteum, una cámara central en cuyo centro se alzaba un enorme recipiente de bronce, seguramente lleno de agua y rodeado de una balaustrada para imponer distancia y respeto.Había también alojamientos para numerosas personas, cocinas y lugares de esparcimiento social.

En las galerías del laberinto y en las pequeñas cámaras secundarias han sido descubiertos asimismo numerosos restos de hachís quemado, lo que induce a pensar que el procedimiento, junto a los conocidos métodos de aislamiento sensorial y social, podía incluir también estas formas de intoxicación que contribuyen a propiciar estados alterados de conciencia.

Se supone que había distintos oficiantes que asistían al aspirante y una figura central que le acompañaba en los momentos del trance final.

Este método es el que ha tratado de reproducir el doctor Moody en su casa de Alabama para cerciorarse de que lo que hacían los griegos tenía algún sentido.

encuentros

¿Existe en realidad vida después de la vida? ¿Resulta posible la comunicación con los muertos? A pesar de que el más allá ha sido tradicionalmente coto cerrado de las religiones y la ciencia siempre se ha mantenido en un escéptico segundo plano, es un hecho bien conocido por los psiquiatras y psicólogos de todo el mundo que dos tercios de las viudas, cualquiera que sea su religión o cultura, tiene visiones de sus maridos muertos.

BURLAS
Cuando el doctor Moody comenzó a tratar de facilitar estos fenómenos para estudiarlos, a principios de los 90, obtuvo poco más que sonrisas burlonas de la mayoría de sus colegas.

Pero cuando lo impensable comenzó a producirse y numerosos pacientes afirmaban haberse comunicado con sus seres queridos muertos, haberlos visto, escuchado y abrazado, tras someterse al método que ha recreado, las cosas comenzaron a cambiar.

Totalmente impermeable a la fe, no he tenido otro remedio en la vida que ser descreído con estas cuestiones, pero la experiencia me tentó por la seriedad de quien la propiciaba y por tratarse de una especie de coqueteo científico en un territorio tradicionalmente vedado a la razón.

Con cierta excitación le pregunté a Moody si aceptaría como conejillo de indias a un escritor deslenguado que, probablemente, terminaría contándoselo todo a sus lectores.

Para mi sorpresa, el doctor Moody acogió la idea con entusiasmo y me invitó a visitarle en su propia casa de Alabama, donde tenía instalado el Teatro de la Mente, una reproducción del famoso Oráculo de los Muertos, al que los atenienses pudientes acudían para reencontrarse con sus espíritus. Me pidió que trajera conmigo una foto y algunos objetos de mi padre, fallecido en el año 1969.

Ni corto ni perezoso, me desplacé hasta Coccoloco, una pequeña comunidad rural de Alabama, donde el doctor tiene instalados sus reales. En la veranda de su viejo molino, Moody me puso en antecedentes del experimento, mientras se balanceaba sin tregua en su mecedora: sólo lo había intentado hasta entonces con voluntarios elegidos entre estudiantes y colegas del departamento de Psicología de la Universidad de Carrolton, en el Estado de Georgia.

Para la selección de candidatos, había buscado cuidadosamente a aquellos menos proclives al esoterismo y más estables emocionalmente; sin embargo, casi la mitad de ellos aseguró haber experimentado una visión que describieron como «absolutamente real, de tamaño natural, tridimensional y en color» de los seres queridos que deseaban reencontrar.

«ABRAZOS NORMALES»
Algunos, llegaron incluso a afirmar que habían «dialogado» normalmente con ellos. Y no faltaba quien se había fundido con su difunto pariente en un abrazo indistinguible y «completamente normal».

Sin excepción, todos hablaban de una «sensación de alivio, paz y alegría que disipaba para siempre los rastros de la aflicción».Más tarde, me presentó a algunos de los voluntarios que me habían antecedido en la experiencia y me parecieron completamente sinceros.

Al día siguiente llegaría mi turno. Moody me explicó por la tarde el sencillo plan: debía permanecer el resto del día en silencio y soledad, tratando de recordar los momentos vividos con mi padre.Sus objetos y la foto que llevaba encima me ayudarían. La comida sería frugal. A mediodía, los dos mantendríamos una extensa charla.Después, tras una larga sesión de relajación profunda, entraría en el Teatro de la Mente, donde está instalado el psicomanteum, el sancta sanctorum, un misterioso lugar donde confluyen el mundo de los vivos y el de los muertos. Allí tendría lugar el encuentro.

Me lo mostró. No había otra cosa que un viejo e incómodo sillón «prometo cambiarlo», se disculpó frente a un enorme espejo victoriano que colgaba de la pared, a un metro del suelo. Tras el sillón, para evitar cualquier reflejo, la tenue luz de una vela encendida. El resto, tinieblas. Unas gruesas cortinas de terciopelo negro cerraban el espacio sin dejar pasar el menor resquicio de luz. Así se logra el «vacío óptico» deseado en la superficie del espejo.

De esa profundidad, al decir de los que me antecedieron, surge la imagen buscada. Al principio, es etérea y lejana. Gradualmente, se va haciendo más nítida y, en muchos casos, corpórea. Es entonces cuando habla, camina y puede abrazarse.

El psicomanteum, también llamado con humor el Oráculo de los Muertos de Coccoloco, se encuentra en el piso alto de la casa y Moody me pide que pase la noche ahí. Tras la cena, me retiro temprano. Antes de entregarme al sueño no puedo evitar una sombra de aprensión ante lo que pueda suceder al día siguiente.

Pienso, en la larga noche, que el hombre nunca muere del todo: siempre quedan los recuerdos, los sentimientos… Por algún motivo inexplicable, me vienen a la memoria las palabras de Jesús a sus discípulos: «Cada vez que dos o más de vosotros se reúnan en conmemoración mía, allí estaré yo».

A la mañana siguiente, me levanto el primero. En el jardín hay un concierto de pájaros que cantan melodías distintas, un intenso olor a hierba fresca recién cortada y dos perros que se acercan diligentes al advertir mi presencia.

Tras el desayuno, el doctor Moody me lleva a una habitación privada en el piso alto. La casa ha quedado sola. Me enseña las fotos del Oráculo de los Muertos que ha traído de Grecia. Hablamos distendidamente sobre el tema. Puesto que me juzga familiarizado con el procedimiento, decide preguntarme sobre mi padre.

Se llamaba Quirino. Tenía 53 años al nacer yo. Yo, 23 a su muerte.Después de tantos años, su memoria casi se me ha borrado. Me queda, eso sí, un recuerdo genérico de cariño y bonhomía, y algunas anécdotas deshilvanadas. Estos hechos revelan el escaso bagaje con que cuento. La experiencia tiene más posibilidades de ser positiva cuanto mayor es la añoranza, más intenso el deseo y más fresca la memoria. Le confieso que he elegido el encuentro con mi padre porque no tengo otro muerto más a mano.

Nos dirigimos al psicomanteum. Moody me pide que me acueste en el suelo, sobre el colchón de plumas en que he dormido. En la penumbra, su voz suave se aleja gradualmente de mi conciencia hasta desaparecer. Me sumo en un placentero y profundo estado de relajación. Ha de llamarme tres veces antes de que me dé cuenta de que el ejercicio preparatorio ha terminado. Apenas consciente, me siento frente al espejo. Las densas cortinas de terciopelo negro se cierran a mi alrededor, sumiéndome en las tinieblas.Con una voz que es un susurro, me pide entonces que vacíe la mente y mire lejos, en lo más profundo del espejo, y se va. Hinco mis ojos en la negrura sin ver nada. Trato de recordar el rostro de mi progenitor, sin conseguirlo con nitidez. Fuerzo la memoria en busca de su voz, pero no encuentro el registro. El tiempo borra las huellas del recuerdo como el agua las de la arena.

De pronto, los ojos se me cierran solos. Siento que mi mente adquiere velocidad. Se mueve sola y planea sobre el pequeño cementerio de Salinas, al otro lado del río Pisuerga, donde yacen enterrados los restos de mi padre. Hay un primer plano impresionante del panteón familiar. Se aviva la esperanza. Me siento relajado, en un estado meditativo, gratamente familiar. Súbitamente, aparece un acerico en la muñeca de mi padre. Es la primera imagen vívida, espontánea, sorprendente. Después, vendrían otras, todas remotas, de mi infancia, que había olvidado por completo. Es curioso, pero parecen tener más fuerza los recuerdos del padre joven.

Me doy cuenta de que lo que estoy haciendo es rememorar. Ni remotamente puede considerarse eso un encuentro con un espíritu. Durante un tiempo indeterminado navego en una especie de duermevela, soñando despierto con los ojos cerrados, a medio camino entre lo onírico y la vigilia.

El espejo se me antoja una frontera entre la vida y la muerte: de este lado, los vivos; del otro, el más allá insondable. La cita es en el borde, pero mi padre no acude, acaso dolido por haberlo tenido tanto tiempo olvidado.

A fuer de sincero, nunca pensé que lo hiciera. Quizá no lo llamé con la fuerza suficiente. O tal vez los muertos sólo acuden a estas citas cuando las concierta el amor, la aflicción o la necesidad.Los griegos caminaban durante semanas, esperaban un mes bajo tierra, recorriendo oscuros laberintos con la esperanza del encuentro.Esa intensa preparación, más su ardiente deseo de comunicación son la mejor garantía del éxito. Yo acudí a la cita puntual y anhelante, pero me dieron plantón.

Habíamos acordado comentar la experiencia en caliente, así que recién salido del trance me siento frente a él y, tras unos instantes, me invita a que le cuente mis impresiones. Con toda franqueza le digo que no creo que las apariciones se produzcan en otro lugar que en la mente de los sujetos.

REALIDAD OBJETIVA
He escuchado el relato de algunos y me parecen sinceros. Sé que ellos han vivido lo que cuentan, pero dudo que un testigo neutral que estuviera presente en el psicomanteum hubiera podido ver lo que ellos dicen haber visto.

Hay una realidad compartida que todos tenemos por cierta; pero hay también otras realidades individuales o subjetivas, como los sueños, de cuya veracidad dudamos hasta nosotros mismos en el momento de despertar.

Me parece que las visiones, las abducciones, las apariciones, los avistamientos, los reencuentros y tantas otras experiencias paranormales pertenecen a esta segunda categoría y, mientras pueden ser ciertas para quienes las viven, carecen de una realidad objetiva.

También le manifiesto mis dudas de que esto pueda considerarse un experimento científico. Moody admite que «en efecto, estas investigaciones son tan científicas como es posible, teniendo en cuenta la subjetividad e intangibilidad de los estados de conciencia».

Antes de despedirme, le pregunto si le asusta la muerte. «¡Oh,no! La encuentro muy atractiva… Lo que me aterra es la vida». Y a mí.

Fuente: El Mundo (FRANCISCO LÓPEZ SEIVANE)

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Fotografía Kirliana

Posted in Noticias on junio 1, 2009 by dimensioncero

La cámara Kirlian consiste en una caja hecha de material aislante (metacrilato, policarbonato, PVC, etc). La caja contiene un generador de alta tensión que, normalmente, termina con un multiplicador de tensión. La salida de este se aplica a una bandeja metálica, sobre la que se sitúa un papel fotográfico (papel fotosensible, no el mal llamado “fotográfico” de las impresoras). La bandeja aprieta el papel contra la tapa y sobre ella, ya fuera de la caja, se sitúa el objeto que se desea fotografiar.

Se denomina cámara Kirlian a una cámara capaz de plasmar en una imagen el efecto corona de cualquier objeto u organismo al aplicar un campo eléctrico sobre una placa.

Principio de funcionamiento

Se basa en aplicar un campo eléctrico elevado entre el objeto que se fotografía y el papel fotosensible. El campo eléctrico crea una zona ionizada alrededor del objeto que es capaz de ser expuesta en el papel fotográfico de forma similar a la luz.

Construcción

El papel debe protegerse de la luz, por lo que puede ir metido en un sobre negro, si la caja es transparente, o puede ir expuesto, si la caja es opaca.

Fotografías

La fotografía se realiza situando el objeto sobre la caja y aplicando la alta tensión. El tiempo de exposición viene dado por el tiempo que se mantiene la alta tensión. Después se revela el papel del modo habitual en fotografía.

No existe negativo, ya que la imagen se produce directamente sobre el papel.

Fotografía kirliana 2

Su uso no es peligroso siempre que se mantenga la integridad de la caja y del generador de alta tensión. No existe ningún contacto galvánico entre la alta tensión y el objeto que se fotografía.

El efecto corona logrado en las imágenes que reproduce la cámara Kirlian es lo que comunmente se conoce como aura, que en parapsicología indicaría, en una persona, por ejemplo, su estado de ánimo, su riqueza o pobreza de espíritu, posibles enfermedades, sentimientos positivos o negativos. No obstante, después de sesenta años de investigaciones, prevalecen las dudas acerca de la utilidad de estas cámaras ya que, como en todo lo relacionado con los fenómenos paranormales, no hay suficientes “pruebas científicas”.

Además de la característica de revelar el aura, a la cámara Kirlian se le atribuye la de predecir posibles enfermedades.

Esta cámara tuvo su origen a mediados de los años treinta del siglo pasado, gracias a los experimentos realizados por el matrimonio conformado por Semion y Valentina Kirlian, de Krasnodar, Moldavia, en los cuales analizaban la posibilidad de fotografiar cuerpos sometidos a intensos campos eléctricos de alta frecuencia.

El primer resultado que lograron fue el de registar en las imágenes una luminosidad al rededor de los objetos, al colocarlos en íntimo contacto con una película fotográfica, y en presencia de un intenso campo eléctrico de alta frecuencia.

Avanzando en sus investigaciones el matrimonio moldavo puedo comprobar que en las fotografías se podían distinguir plantas enfermas de plantas sanas, y que en las personas, la luminosidad de la corona que las rodeaba en las fotografías era más o menos intensa, dependiendo, por ejemplo, del estado de ánimo.

A pesar de tales descubrimientos, los trabajos de los investigadores no fueron tenidos en cuenta por las autoridades de su país, sino hasta bien entrados los años sesentas, cuando el Ministerio Soviético de la Salud Pública le otorgó un recococimento económico con el fin de que encausaran sus investigaciones por el campo médico.

Investigadores como Víctor Ademanko y Vladimir Yndushin, aportaron hipótesis sobre la naturaleza del fenómeno, que le dieron más credibilidad.

Los Kirlian aseguraban que la luminosidad en las fotogradías era independiente de las cualidades eléctricas de los objetos fotografiados. Yndushin afirmó, además, que dicha luminosidad tenía que ver con la energía vital, basándose en el efecto fantasma, fenómeno mediante el cual era posible fotografiar, por ejemplo, el aura de una hoja acabada de arrancar de su rama.

kirlian de sensitivo o paranormal

Las investigaciones en occidente comenzaron con la norteamericana Thelma Moss, quien viajó a la Unión Soviética para entrevistarse con el matrimonio Kirlian con el fin de enterarse, de primera mano, del curso de las investigaciones realizando, a su regreso, intensos estudios sobre el fenómeno, que despertaron la curiosidasd de nuevos investigadores.

Después de sesenta años de intensas investigaciones, la mayoría de las mismas concluyen que el fenómeno es claramente reconocido por la física con el nombre de “efecto corona“, y que consiste en que todo cuerpo rodeado por intenso campo aléctrico produce una luminosidad porefecto de ionización,y una emisión de radiaciones en el ectro visible,que no se puede detectar a simple vista.

Para Óscar Barros Barbeito, director del Laboratorio de Investigaciones Parasensoriales de Buenos Aires, el fenómeno reflejado en las imágenes de las cámaras Kirlian está íntimamente ligado cona las características eléctricas del cuerpo humano, como lo es, por ejemplo, la resistencia eléctrica de la piel,y está convencido, gracias a las pruebas que ha realizado con numerosas cámaras construídas por él, que la luminosidad no tiene nada que ver con el aura.

A pesar de todo lo anterior, el sentido común dice que las enfermedades físicas y psicológicas disminuyen las energías de las personas, y si tales energías se manifiestan en campos eléctricos, pues la cámara Kirlian sí es útil para diagnósticos médicos. Otra cosa es la interpretación de las imágenes, que estarían sometidas a la subjetividad, si se tiene en cuenta que el aura muestra inmumerables tonalidades de colores e intensidades.En el campo parapsicológico la cámara también es útil para detectar poderes mentales que son energías que, en la gran mayoría de los seres humanos,permanecen inéditas.

Las hipótesis en contra de la cámara Kirlian parecen provenir, entre otras causas, de entendibles celos de los profesionales de la medicina.

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El hospital de Alfaguara (Granada)

Posted in Investigaciones on mayo 29, 2009 by dimensioncero

La alemana Bertha Wihelmi decidió dedicar su vida a los demás luchando contra la tuberculosis tras que su hermano falleciera de dicha enfermedad, que por aquella época era en muchos casos incurable. Como mal menor, los infectados por la mortal dolencia que eran tratados a tiempo, disfrutaban de una muerte digna y de cierta calidad de vida en el escaso tiempo que los separaba de su inexorable final. Aquel triste suceso marcaría para siempre a la alemana. Con la intención de prestar auxilio a aquellos que sufrieran con la enfermedad que se había llevado a su hermano a la tumba, se instaló en Alfacar.

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En este hermoso rincón de la geografía española construyó un sanatorio, obra en la que empleó todos sus ahorros. El enclave, rodeado de bosques, sería el lugar perfecto para la recuperación, aunque tan sólo fuese parcial, de los pacientes. Los granadinos acogieron con estusiasmo la inauguración del hospital y la prensa de la época elogió ampliamente la iniciativa. Pronto sus instalaciones estuvieron repletas de afectados, que disfrutaron de las bondades de Bertha y sus enfermeros. Sin embargo, de la noche a la mañana sucedió algo extraño y el hospital fue clausurado. Los enfermos se vieron obligados a desalojar el centro, el cual desde entonces permanece en un lamentable estado de abandono.

Cuenta la leyenda popular que Bertha no pudo soportar por más tiempo la ausencia de su hermano y se suicidó en una de las habitaciones del sanatorio, posiblemente ahorcada. Otras versiones, quizá más realistas, apuntan que su fallecimiento estuvo provocado por un derrame cerebral. El caso es que tras la desaparición de Bertha nadie continuó con la obra de la buena mujer.

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Adentrarse en las ruinas del sanatorio de la Alfaguara provoca ahora una extraña sensación. El lugar está completamente abandonado. Aún queda en pie la nave principal, junto al gran porche del sanatorio. Las ventanas derruidas han sido tapadas con ‘somiers’, posiblemente los mismos que utilizaron los enfermos. Las vigas de madera están caídas entre los escombros. Los marcos de ventanales han desaparecido. La vegetación ha cubierto lo que un día fue una explanada con magníficas vistas hacia el bosque y Sierra Nevada al fondo. Un rato en silencio, entre los cascotes, provoca sensaciones enfrentadas, paz y miedo. Desde el pinar llega una pequeña brisa que te eriza el vello.

Rafael Reyes es un profesor de secundaria que tomó la decisión de investigar por su cuenta los sucesos del viejo hospital, tras enterarse de los sucesos anómalos que allí ocurrían. Durante dos años viajó regularmente al viejo hospital con la intención de grabar psicofonías. En una de ellas se escucha el nombre de Bertha, pero también ha obtenido otras muchas en las se han registrado diferentes voces diciendo frases completas, incluso en latín. «No me molestes más», «vete» y «no entres dentro», son algunas de las inclusiones psicofónicas que ha obtenido Rafael Reyes.

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En una ocasión le preguntó al supuesto fantasma de Bertha por qué no se mostraba. «¿Tienes miedo?», inquirió el investigador. «Tú sabes que no tengo miedo», fue la respuesta que se plasmó en la grabadora. Por otro lado, también ha logrado tomar varias fotografías en las que según el interesado se aprecian misteriosas figuras que no estaban presentes en el momento de apretar el disparador de la cámara. En algunas de ellas presuntamente se ve a una mujer ataviada con un antiguo uniforme de enfermera, un perro, un niño o una figura negra.

Fuente: ideal, DimensiónCero

Enlazados con Pedro Amorós

Posted in Noticias on mayo 19, 2009 by dimensioncero

El excelente investigador Alicantino Pedro Amorós nos ha brindado de un enlace en su página web personal: http://www.pedroamoros.com, donde nos invita a todo el que quiera, a conocer de cerca el mundo de las psicofonías y todo lo relacionado.

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Además, podemos disponer de su último libro: Psicofonías, Voces de Otra Dimensión, totalmente gratis, de forma que con tan solo registrarnos en su página, dispondremos de su libro completo.

De parte de DimensionCero agradecemos enormemente la atención y colaboración de este gran e importante investigador.

Terminologías de Interés

Posted in Terminologías on mayo 18, 2009 by dimensioncero

“La ausencia de pruebas, no prueba la ausencia”

“El que se ríe de lo que no conoce, se ríe de su propia ignorancia

Pedro Amorós

Entes: Cúmulo energético e inteligente, que habita una dimensión o espacio desconocido para nosotros y desde el cual nos ven, hablan y escuchan sin poder nosotros realizar lo propio con ellos.

Telepatía: Es la capacidad que poseen ciertos seres vivos en determinadas condiciones, de comunicarse o transmitir imágenes, pensamientos, sensaciones o cualquier otro tipo de impulso mental a distancia dirigido a alguna persona

Telergia: Es la acción provocada a distancia por un sujeto, mediante lo que se conoce como fluido psíquico, que sería el medio por el cual se habría provocado la acción.

Intromisiones Radiofónicas: En general de ondas hercianas, es una posibilidad de la cual se sirve gran parte de las personas e investigadores.

Impregnación Ambiental: Descomposición de sonidos al chocar con cualquier objeto, aunque parte de ese sonido rebota, para ir desintegrándose poco a poco en breves segundos.

Ruido ambiental: Un ruido abarca una gama de frecuencias determinadas. La mayor parte de los ruidos ambientales corresponden a frecuencias medianas o elevadas. Casi todos los ruidos provocan serios desperfectos en las psicofonías, siempre y cuando no se hayan controlado.

La transformación de la energía, tras la muerte: El ser humano es pura energía, cuando muere ésta se convierte en otra forma de energía. Quizás no sea una sola, sino que se transformaría en varias.

Hipótesis de la Energía Vital Residual: Cuando el ser humano muere, la energía vital que todos los seres humanos poseemos y es la que nos otorga el privilegio de la vida, se transforma y ocupa un espacio dimensional diferente al nuestro.

Visión de conjunto: Tendría que ser más compleja que la nuestra puesto que desde su estado, en ocasiones, puede verse el nuestro.

Amplitud psíquica: Es una facultad, la cual muchas personas la manifiestan. Muchos de ellos, ven los objetos mucho más allá y observan varias perspectivas a la vez, incluso desde dentro y más aún incluso, sintiendo ser el mismo objeto.

Facultad de influencia: La mente es fácil de influir. El ser humano y su capacidad de sentir, están muy ligados al desarrollo de la actividad cerebral, esto significa que podemos sentir odio por algo y que por las circunstancias con la que se nos presenta, por cariño, afecto o simplemente simpatía, sentimos una atracción especial y ese odio se convierte en gusto.

Magnetófono: Instrumento que desde que la psicofonía fue descubierta, ha sido utilizado como el sistema por excelencia de grabación. Friedrich Jürgenson y Konstantin Raudive lo utilizaron para extraer del silencio esos fragmentos sonoros e inaudibles que hacían realidad el fenómeno.

Interacción psicofónica dialogante: Son momentos, que deben ser controlados y anotados, se puede grabar una conversación entre los experimentadores.

Cassetes de sobremesa: Es el sistema más adecuado para trabajar hoy en día con las voces psicofónicas. Sin olvidar que los magnetófonos, tienen una mayor calidad que estos últimos, en cuestión de velocidad en grabación.

D.A.T. y los Mini-Disc: Son aparatos muy propicios para realizar grabaciones psicofónicas dada la claridad y limpieza en las grabaciones. Deben ir acompañados de un micrófonos apropiado que no suele ser económico y al que prácticamente no le hace falta cable.

Ordenadores Portátiles: Son cómodos para trabajar e investigaciones de campo, o en lugares donde no se puede montar un sistema de grabación convencional.

Radio como sistema: Obtención de inclusiones psicofónicas y comunicados desde presuntamente ese “otro lado”, es una de las técnicas que todos los que hemos investigado, nos parece de lo más interesante.

Fenómeno de las Voces Electrónicas: Los resultados psicofónicos se bautizan como psicofónias, en inglés “E.V.P” – Electronic Voice Phenomenon –

Transradio: Son inclusiones radiofónicas en las que se obtienen por medio de aparatos sin registro magnético aparente y por medio de los que las voces psicofónicas se manifiestan y expresan libremente.

Espacios Psicofónicos: Son espacios vacios entre frecuencia y frecuencia.Son frecuencias de 600 Khz. Otras lo han localizado en 1500 Khz y 1600 Khz y así sucesivamente.

Spiricom y los Mark y el GA: Es una técnica derivada y contenida en le “Spiricom Tecnica Manual”.
Generador de tonos de audio: Es un aparato, que básicamente es un generador de 13 tonos en diferentes frecuencias que son: 131 Hz. 141 Hz. 151 Hz. 241 Hz. 272 Hz. 282 Hz. 292 Hz. 302 Hz. 415 Hz. 443 Hz. 515 Hz. 653 Hz. y 701 Hz.
Emisor de Radiofrecuencia en AM: Es un emisor de radio en la frecuencia que deseemos experimentar. El equipo de la Metascience, trabajó en la construcción del Mark III con un emisor que comprendía frecuencias entre 29 y 31 Mhz.

Antena de emisión: La antena de emisión del sistema, debe ser la apropiada en la frecuencia utilizada, en la que se aconseja que sea de onda y no resonante.

Antena de recepción: Es un elemento importante, ya que la forma de la antena utilizada, puede tener mucha importancia en los resultados.

Receptor de AM: Es un aparato, que es un receptor que recoge las frecuencias que se están emitiendo en el sistema, o el emisor.

Altavoz: Este puede ser interno o externo.

Micrófono: Tiene que ser un micrófono omni-direccional, es decir, que reciba sonido desde todas partes.
Sistema con generadores de rumor blanco: Es un sistema y a la vez híbrido. Produce un sonido similar a l de una radio donde no se sintonice ninguna estación. Este sonido es trasmitido por el aire hasta unos micrófonos, y de forma de portadora nos incluirá las grabaciones psicofónicas.

Extracto del libro “Aquella casa maldita en Amityville”

Posted in Historias on mayo 18, 2009 by dimensioncero

Día 8 Jueves, 25 de diciembre de 1975

George se sentó en la cama. Sabía perfectamente la hora que era sin necesidad de tener que mirar el reloj: las tres y cuarto de la madrugada. No entendía cómo era posible que esa noche también se despertara a la hora de siempre. Había dormido profundamente, pero solo una hora, porque se habían acostado tarde después de marcharse la madre y el hermano de Kathy. Pensaba que hoy dormiría hasta por la mañana, pero se había equivocado.

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A su lado, su esposa descansaba tranquilamente, bocabajo y tapada hasta la cintura. Todo parecía normal, no se escuchaba nada, salvo el silbido del viento entre los árboles del jardín. Se respiraba cierto ambiente acogedor, y cayó en la cuenta de que era la primera vez que tenia esa sensación en la casa desde que se habían mudado, hacia una semana. El dormitorio estaba oscuro, pero podía ubicar los objetos gracias a la luz de la Luna que entraba desde el jardín.

De pronto, su mujer empezó a murmurar algo entre dientes, pero George no logró descifrar lo que estaba diciendo. Se esforzó. Incluso acerco su oído a ella con la intención de escuchar mejor sus palabras, pero no lo consiguió. Kathy inspiró profundamente y se incorporó de golpe. Parecía perdida. Su cabeza empezó a moverse con rapidez, mirando a un sitio y a otro, como desorientada. Con la respiración entrecortada, logró pronunciar algunas palabras.

¡En la cabeza! —gritó sin mirar a su marido, que la observaba estupefacto-. i Le dispararon en la cabeza!.

George la cogió por el brazo y le acarici6 la cara. Después la abrazó con dulzura. —Vamos, cariño. Tranquilízate. Solo ha sido una pesadilla. Nada más…

Kathy se acurrucó entre los brazos de su marido y volvió a quedarse profundamente dormida. Entonces la dejó nuevamente sobre la cama y se levantó para ir, como todas las noches, a la caseta del embarcadero. Otra vez sintió la imperiosa necesidad de comprobar si la puerta estaba o no cerrada. Se vistió, se puso su chaqueta de abrigo y salió al frío helado del jardín. La luz de la luna imprimía tonalidades blanquecinas a todo cuanto había a su alrededor. Se miró las manos, y también las vio blancas.

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George llegó al embarcadero donde guardaba la lancha. Harry, el perro, salió de su caseta al oír sus pasos, pero ni siquiera ladró. Lo reconoció de inmediato. George se quedó unos instantes acariciando al animal, mientras miraba hacia la puerta cerrada del recinto de madera. Dejó a Harry y se acercó un poco más.

Observó la cerradura y se dio cuenta de que la llave seguía echada. Todo en orden. Se levantó el cuello del abrigo para protegerse la nuca y echo a andar por el camino de vuelta a la casa.

Al llegar a la altura de la piscina algo llamó su atención en el primer piso. Se detuvo en seco y miró hacia la ventana de la izquierda, la de la habitación de la pequeña Melissa. Le pareció ver un movimiento, pero no pudo distinguirlo claramente. Entonces se restregó los ojos con las manos para aclarar la visión y trató de enfocar un poco más la vista hacia el cristal. “El corazón se detuvo de golpe”.

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Allí, desde la ventana de su habitación, Missy lo observaba intensamente. Seguía todos sus movimientos con los ojos abiertos como platos. Detrás de ella, George creyó ver de forma borrosa la cara de un cerdo con unas brillantes pupilas de color rojo, que parecían taladrarlo con la mirada. Su respiración se agitó y no tuvo más remedio que llevarse la mano al pecho, tratando de recuperarse de la impresión. Cuando recobró el aliento, echo a correr con todas sus fuerzas hacia la casa. A oscuras, subió de cuatro en cuatro los peldaños de la escalera y llegó, casi sin respiración, a la habitación de Missy.

Todo parecía estar en calma. La niña descansaba plácidamente en su cama. Daba la sensación, además, de que su sueño era muy profundo. Desde la puerta, George miró hacia la ventana donde, supuestamente, acababa de ver a Melissa y lo que el había identificado como una cabeza de cerdo con ojos brillantes. Pero no había nada. Solo la luz de la Luna, que se colaba a través de los cristales e iluminaba esa parte del dormitorio.

Contrariado, y un poco confuso, George se dio media vuelta con la intención de meterse de nuevo en la cama y seguir descansando. Pero no llegó a dar ni un solo paso. Un leve crujido, lento, que se repetía en una especie de vaivén desconcertante, empezó a sonar a su espalda. Entonces giró la cabeza en dos segundos que le parecieron eternos, y vio que Missy seguía dormida en su cama. A través de la ventana se veía el jardín y la claridad plateada del reflejo lunar.

Pero esta vez si pudo observar algo distinto. Sus ojos se fueron desplazando muy despacio hacia la derecha. Y allí, cerca de la ventana, a los pies de Missy, “la mecedora de su hija se balanceaba sola adelante y atrás, sin que nadie, aparentemente, lo estuviera provocando”. La mecedora estaba vacía.

A las nueve de la mañana, Kathy y George desayunaban en la cocina. Los niños seguían dormidos aún a esa hora. Ambos habían decidido comentar algunas de las cosas que habían ocurrido en los últimos días, pero los dos se callaron determinadas experiencias. Ninguno de los dos quería ser tornado por loco. Así que Kathy no contó a su marido el episodio del crucifijo en el armario, y el decidió no comentarle nada, de momento, sobre lo que había ocurrido la noche anterior en la habitación de Melissa.

Lo de la temperatura en esta casa es muy extraño —dijo Kathy, apurando el último sorbo de café—. El frío parece que se mueve. No siempre esta en el mismo sitio. A veces esta aquí en la cocina, otras veces en el baño… anoche, por ejemplo, la habitación de juegos del ático estaba helada. Y no dejaba de ser sorprendente, porque me acerque al radiador y estaba caliente. Pero no se podía estar en ese cuarto del frío que hacia.

—Si —respondió George, sintiéndose comprendido—. El frío se mueve… aunque parece que siempre se mueve conmigo, Kathy. Te juro que en los siete días que llevamos aquí todavía no he podido entrar en calor. Es como si se hubiese alojado en mi…

Kathy recogió los platos y las tazas y las depositó en el fregadero.

Eso me recuerda, querido, que necesitamos Hemos gastado mucha estos días y el pronóstico del tiempo no hace más que anunciar nieve. También deberíamos comprar algunos alimentos… No hemos salido de los límites de esta parcela en una semana, y la despensa empieza a estar vacía.

Oye —dijo el, cambiando de asunto: la idea de salir no le apetecía lo mas mínimo-. ¿No crees que tendríamos que llamar de nuevo al padre Pecararo? Es muy raro lo que me dijo sobre el cuarto de la costura. Hemos convencido a los niños para que no entren allí, pero ni tú ni yo sabemos la razón exacta…

Kathy movió la cabeza afirmativamente y se dirigió al teléfono. A los pocos segundos regresó algo cabizbaja. No responde. Debe de haber viajado a casa de su madre para pasar junto a ella la Nochebuena. Lo intentare más tarde. Ante el silencio de George, Kathy se dio cuenta de que su marido había eludido el tema de ir al supermercado. Así que suspiró profundamente y se quito el delantal.

—Está bien, querido. Me ofrezco voluntaria para ir a la compra.

Sobre las siete de la tarde, Kathy decidió subir a la habitación de juegos para ayudar a sus hijos a cambiarse para la cena. La comida estaba prácticamente preparada y George parecía no tener muchas ganas de hablar. De nuevo se había irritado, y ella no tenía ni idea de la razón que le había provocado el enfado esta vez. En cualquier caso, no estaba dispuesta a dejar que nada enturbiase su buen humor esa noche. Por la tarde había empezado a nevar, eso le había traído una agradable sensación de bienestar.

Mientras imaginaba los copos de nieve cayendo sobre la hierba del jardín, Kathy llegó al descansillo de la primera planta. Se disponía a girar a la izquierda para subir al ático, cuando escuchó hablar a Melissa en su habitación. Sonrió, pensando que por fin sus hijos hablaban civilizadamente entre ellos en lugar de pelearse, y le sorprendió gratamente el hecho de que los mayores guardaran silencio mientras Missy se dirigía a ellos.

Pero cuando llegó a la altura de la puerta del dormitorio, Kathy descubrió que su hija estaba hablando sola. Es bonita la nieve, ¿verdad, Jodie? —preguntó Missy, balanceándose lentamente en su mecedora y mirando hacia el otro lado de la habitación.

Kathy siguió la mirada de su hija, pero su vista se perdía en un rincón vacío del dormitorio.

-¿Con quien estás hablando, pequeña? —interrumpió la madre sonriente, pensando en el típico juego de niños de amigos imaginarios con los que se habla y se juega.

Con Jodie, mamá. Es un cerdito. Y es mi amigo. Nadie puede verlo. Solo yo.

«Vaya» —pensó Kathy—. «Esta vez si que ha llegado lejos con la imaginación. No ha pensado en una amiga o un amigo humano, sino en un animal… y nada de un perro o un gato, no: un cerdo. Era de lo más rebuscado, y cómico al mismo tiempo.»

—Bueno, cariño —dijo Kathy en voz alta—. Casi es la hora de la cena, así que podemos ir lavándonos las manos, ¿de acuerdo? Papá nos está esperando abajo. Yo iré a buscar a tus hermanos…

—A Jodie no le gusta papá —mencionó la niña cuando su madre estaba a punto de atravesar el umbral de la puerta. Ah, ¿no? ¿Y por qué no le gusta, si puede saberse?

Melissa permaneció callada unos segundos, sin dejar de balancearse y de mirar al rincón solitario. Finalmente, respondió a su madre.

Dice que le recuerda a la persona que lo mató…

Kathy se sorprendió con aquella respuesta. Una cosa era que su hija se inventase personajes o amigos, pero otra bien distinta resultaba aquel comentario nada usual para un juego de una niña de cinco años. Melissa, por favor —repitió su madre, intentando desviar el tema de la conversación—. Levántate de ahí y ve a asearte. Es casi la hora de cenar.

Kathy dejó la habitación de su hija y caminó despacio hacia la escalera del ático. Al pasar junto al cuarto de la costura se quedó mirando unos instantes la puerta cerrada de la habitación, en la que no entraba nadie desde el día anterior. Entonces se dio cuenta de que Missy estaba mirando a un punto concreto de la pared que compartían el dormitorio y el cuarto de la costura. Sintió un escalofrío y empezó a subir rápidamente hacia el ático intentando apartar ese pensamiento de su mente.

A una media hora en coche de allí, el padre Ralph Pecararo descansaba en su casa, anexa a la parroquia del Sagrado Corazón.

Llevaba dos días sin salir debido a la gripe, que le provocaba una fiebre que subía por encima de los cuarenta grados. El sacerdote se metió en su cama, realmente sorprendido por el hecho de que los Lutz no respondieran a sus llamadas.

La policía le había confirmado que estaban en su casa y él no dejaba de telefonear. Pero no alcanzaba a conocer la razón por la que no descolgaban el auricular.

Toda esta historia le parecía cada vez más misteriosa. Tiritando de frío, y sudando al mismo tiempo, el padre Pecararo decidió hacer caso a su médico y aparcar todo el trabajo pendiente, tanto del tribunal como de sus pacientes.

Intentó descansar, pero no pudo. En su cabeza circulaba constantemente una misma palabra: «maligno». Su preocupación por la familia Lutz se multiplicó por tres.

dimensionCero

Extrañas sensaciones

Posted in Historias on mayo 18, 2009 by dimensioncero

11 / 04 / 09.

Baños de Martos, “un lugar con identidad”

Fue una noche especialmente espeluznante, para nosotros dos.

Predominaba inevitablemente la Luna, una luna roja, la cual, parecía como si estuviera enfurecida, escondiendose entre olivares y cortijos de esta maravillosa ciudad. Aquel día en especial estaba cargada de misterio, frente aquel caserón, se palpaba la intriga y la observación de otros semejantes y otros, no existiendo como tal.

Ambos salíamos del coche, con la grabadora en funcionamiento, todo era normal, ni ruidos, ni nada similar, pero cuando nos ibamos adentrar poco a poco a la casa, unos pasos sonaron entre la vegetación, crecida en aquel lugar, pasos que inundaban nuestro enigma “En realidad cuando nos quisimos dar cuenta eran ratas, lagartijas o cualquier otra cosa, que pasaba velozmente por aquel lugar”, que enlazaba el pasillo del pozo, “bautizado así por nosotros mismos, ya que, el camino que comunica, va dirigido hacia un pozo cerrado”, con la entrada de la casa, eran distintas situaciones, con muchas emociones mezcladas, quizás sea por la imaginación propia o por otra similitud, pero que daba realmente miedo, incertidumbre, soledad…, y esa palabra mencionada por nosotros mismos al terminar la grabación “MIEDO”.

A oscuras y tras unos problemas técnicos con la grabadora, nos pusimos en conocimiento. A las 12:21 pm, nos adentramos en la planta baja de la casa, no atreviéndonos a subir en el piso de arriba, por miedo al derrumbe, de tejados o suelos, en aquel momento hacia poco frio, donde era habitual la brisa, incluso en verano. Dejamos la grabadora en el suelo, de aquel habitaculo y empezamos a grabar.

De ahí en adelante, empezamos a realizar la investigación, haciendo una serie de preguntas dejando un intervalo de silencio determinado.

Preguntas realizadas:

1ª – ¿Hay alguien aquí con nosotros, esta noche? – Antes de realizar la pregunta se escucha murmullos de fondo. En realidad casi toda la grabación se escuchaba esos murmullos.

2ª – ¿Podéis escucharnos?

3ª – ¿Quiénes sois?

4ª – Conversación entre nosotros, luego se realizó dos preguntas ¿Esto de quién era? ¿Quién vivía aquí?. De nuevo se escuchan murmullos tras realizar la pregunta.

5ª – ¿Estáis agusto donde estáis?

Chimenea

Sin obtener ninguna respuesta

Tras la grabación, en esa habitación, fuimos hacia el pasillo del pozo, en el que nosotros íbamos a ser como dos almas más, en aquel lugar, se podía notar que no estabamos solos. Realizamos una serie de interrogantes, donde íbamos a durar poco tiempo, ya que notábamos sensaciones extrañas y sobre todo respeto en aquel lugar.

1ª – Aquí se escucho a una mujer…

2ª – ¿Eres marteña?

Pasillo del pozo

Sin obtener ninguna grabación

Finalmente nos fuimos hacia otra zona por fuera de la casa, allí nos quedamos poco tiempo, tras observar extrañas sensaciones. Finalizamos la grabación en el coche.

dimensionCero